Diseñado para ser empotrado en la pared y alojar el lector de tarjetas o el interruptor de control de presencia de dos módulos. Este dispositivo es esencial en la hostelería ya que corta automáticamente la energía eléctrica (excepto circuitos críticos) cuando el huésped retira la llave-tarjeta al salir de la habitación, logrando un significativo ahorro energético.