Lubricante para cables es un producto especializado utilizado principalmente en la instalación de cables eléctricos, de telecomunicaciones o de fibra óptica a través de ductos, tuberías y canalizaciones. Su función principal es reducir drásticamente la fricción para minimizar la tensión de tracción, prevenir daños a la cubierta del cable y facilitar el proceso en recorridos largos o con muchas curvas.